Por fin fue destituido el delincuente Alejandro Ordoñez de la dirección del Ministerio Público

Por: Camilo Raigozo

Después de causarle innumerables daños al país, el ideólogo de la estrategia criminal del paramilitarismo Alejandro Ordoñez tuvo que dejar el cargo al frente de la Procuraduría General de la Nación, al cual, a la mejor manera de Uribe, se había hecho reelegir de manera fraudulenta quebrantando la Constitución y las leyes.



El bandido de cuello blanco debe acatar el fallo del Consejo de Estado, que lo apartó del cargo al comprobar la ilegalidad de su postulación y reelección con la complicidad de sus secuaces en la Corte Suprema y el Congreso.

El dolo de Ordóñez había sido analizado en varias oportunidades por el Consejo de Estado, pero gracias a las maniobras oscuras del facineroso santandereano no había sido posible sacarlo, unas veces por no alcanzarse los votos suficientes para su destitución y otras por las leguleyadas para dilatar el proceso en su contra.


El proceso contra el proparamilitar se inició en febrero de 2013, meses después de haber empleado el fraude para hacerse reelegir con el apoyo de sus cómplices en la Corte Suprema, que lo ternaron y del Senado, que lo eligieron.

Sin embargo la ONG Dejusticia, dirigida por el exmagistrado y académico Rodrigo Uprimny demandó la reelección por considerar que era ilegal. Este 7 de septiembre de 2016 el Consejo de Estado le dio la razón al demandante.

Ante el ilícito Dejusticia presentó una lista de los familiares, tanto de magistrados de la Corte Suprema, como de congresistas, que habían sido contratados por Ordóñez para trabajar en el Ministerio Público, para comprar su reelección a los bandidos que lo ternaron y a los que lo eligieron.



Los colombianos de bien sintieron satisfacción por la destitución de este nefasto sujeto que empleó su poder desde el Ministerio Público para defender delincuentes y criminales de su simpatía, como los inmersos en la yidispolítica, parapolítica y los "falsos positivos", y atacar a funcionarios que no eran de su agrado, como la exsenadora Piedad Córdoba y el exalcalde Gustavo Petro, entre otras víctimas.

Ordoñez es catalogado, junto al presunto paramilitar Álvaro Uribe, como los dos personajes qué más daño le han hecho a Colombia y los más nefastos. 

Ambos son demenciales enemigos de la paz que tanto anhelan los colombianos. Cómo si fuera poco tanto Ordoñez, como Uribe, aspiran a apoderarse de la Presidencia de la República en las elecciones de 2018.