Confirman que los guerrilleros fueron asesinados por francotirador del Ejército y no en combate

Por: Camilo Raigozo
19/11/2016

"Joaco" y "Mónica", los dos insurgentes asesinados
por el Ejército. Foto: Internet

Ante las diferentes versiones sobre la muerte de dos guerrilleros de las Farc el pasado domingo 13 de noviembre, una comisión compuesta por miembros de la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, Aheramigua y de la comunidad, realizó su propia investigación en el sitio de los hechos.

En primer lugar los dos asesinatos ocurrieron el domingo 13 de noviembre en el sitio conocido como La Y, vereda El Golfo, jurisdicción del municipio Santa Rosa, sur del departamento de Bolívar.

En La Y hay dos casas donde sus dueños tienen tiendas de venta de diferentes productos, brindan hospedajes y prestan servicio de bodegaje para mercancías y motos.

Aproximadamente a la una y media de la tarde del domingo 13 de noviembre, en una de las casas se encontraban tres hombres, una mujer, un niño y un bebé de 40 días de nacido. Los acompañaban el guerrillero “Joaco” y la guerrillera “Mónica”.

De repente “Joaco”, quien en ese momento hablaba por celular, cayó al piso. El disparo apenas fue levemente perceptible, según le narraron los habitantes a la comisión.

Cuando “Mónica” se agachó para indagar qué era lo que le había pasado, también recibió un disparo fulminante que la dejó en el piso. Murieron a manos de un francotirador del Ejército, que no respetó el cese bilateral del fuego pactado en La Habana entre el Gobierno y las Farc.

Casa donde fueron asesinados los dos guerrilleros de las Farc.
Foto: Aheramigua.

Los miembros la V Brigada del Ejército Nacional que cometieron el doble crimen se encontraban a unos 40 metros de distancia. Luego de los asesinatos los uniformados dispararon ráfagas al aire para aterrorizar a los pobladores. Un tercer insurgente que estaba llegando a la casa fue capturado por los militares, quienes lo hicieron tirar boca abajo, con las manos en la nuca.

El padre el bebé quien arribaba en esos momentos a la casa fue encañonado, insultado y obligado a tenderse en el piso. Los militares entraron abusivamente a las viviendas ultrajaron a las familias, insultaron a las personas, les tomaron los números de las cédulas, huellas dactilares, números de teléfonos y los empadronaron ilegalmente.

Los agentes del Estado señalaron a los residentes, entre los que se encontraba el presidente de la junta de acción comunal, de ser colaboradores de la guerrilla.

A las cuatro de la tarde arribaron al sitio tres policías en un helicóptero para hacer la diligencia del levantamiento de los cuerpos, el cual culminó a la media noche.

Los tres insurgentes solo portaban armas cortas que no tuvieron la oportunidad de usar para defenderse porque no es cierto que haya habido combates, como dijo el Ejército entre otras falacias.

Los habitantes también señalaron que algunos de los soldados habían sido vistos días atrás, vestidos de civil, haciendo compras y viendo televisión en el lugar de los hechos.


Sitio conocido como La Y, donde furon asesindos los dos guerrilleros de las Farc. Foto: Telesur.

El Ejército y los medios siguen engañando al país sobre el conflicto

Entre las falacias pronunciadas por el Ejército en un comunicado oficial leído ante los colombianos para tratar de encubrir el doble homicidio y la violación al cese bilateral del fuego están:

Qué las personas asesinadas "se dedicaban al chantaje y cobro de extorsiones a ganaderos, mineros, transportadores, comerciantes, so pena de atentar contra sus vidas y se dedicaban al manejo de la minería ilegal en el sector conocido como Mina Golfo". Esto fue desmentido por las comunidades que presenciaron los acontecimientos.

Qué en la operación se produjeron combates, lo cual es absolutamente falso según pudo constatar la comisión de Aheramigua y las comunidades en el lugar de los hechos, con información de las fuentes primarias que observaron directamente los acontecimientos.

En cambio lo que se le ocultó a los colombianos es que el Ejército violó la tregua bilateral del fuego firmada por el Estado y las Farc en La Habana, falta que dejó como saldo dos personas muertas.

Igualmente se ocultó las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario por parte de las tropas del régimen al poner en alto riesgo la vida y la integridad de la población civil, así cómo no haber agotado el recurso de sometimiento de los insurgentes preservándoles la vida, ya que nunca opusieron resistencia, ni presentaron combate.

Por su parte los medios de comunicación más influyentes continuaron ejerciendo su lamentable papel en estos 52 años de guerra: tergiversar, mentir, ocultar y manipular, la información para mantener a los colombianos lejos de la realidad del conflicto. En este caso también presentaron como verdad absoluta el comunicado del Ejército.