viernes, julio 20, 2007

Bajo Ariari (Meta)
Convocatoria para conformar mesa de acompañamiento y solidaridad con el campesinado de la región
Por Camilo Raigozo

Aproximadamente a las 11 de la mañana del pasado 17 de julio, tropas pertenecientes a la Brigada Móvil 12 del Ejército, instalaron un retén sobre la vía que une al caserío El Tigre con la vereda La Cooperativa, municipio de Vista Hermosa (Meta), donde detuvieron la camioneta conducida por Ramiro Romero Bonilla y a su acompañante, Arnulfo Guerra. Más información.
Lea también:

1 comentario:

  1. Calumnias del presidente y vicepresidente de Colombia, mata Colombianos

    Por: María Edna Rodríguez

    Hoy, acorralados por los escándalos de la narcoparapolítica, que tiene en la cárcel a connotadas figuras del uribismo, el Presidente Uribe y lo secunda su visepresiente Pachito Santos con frecuencia con cortinas de humo para desviar la atención de la opinión nacional y global. Sorprende e indigna el manejo frívolo, malintencionado e irresponsable del vicepresidente Francisco Santos, es lógica la preocupación de esta gente, sobre todo luego de la declaración de guerra emitida por el propio presidente Uribe, El Mandatario (Uribe) les está ofreciendo (a los paramilitares) un cheque en blanco por sus crímenes del pasado y del futuro".

    Ahora y cuando parecía no existir en medio de tanta sangre vertida, aparece la voz de una Iglesia que se mantuvo muda cada vez que el paramilitarismo y su socio, el ejército colombiano, ejecutara masacres en las que centenares de niños, ancianos, jóvenes, mujeres, hombres, perdieran la vida por asesinato.
    De la misma manera que enmudeció cuando el Ejército Nacional ametralló desde un helicóptero al equipo periodístico que siguieron la ruta de la columna guerrillera que había apresado a los 11 diputados hoy asesinados, en la Asamblea del Valle el 12 de abril de 2002.

    Pena grande que m que el prelado Rubiano no haya dicho nada, ni siquiera haya intentado arengar para la pérdida de temor, cuando se reprimió brutalmente a los estudiantes que manifestaron en defensa de la educación pública.
    Tampoco invitó a perder el miedo y salir a la calle hace pocos días, luego del brutal asesinato de Darío Torres, coordinador de la zona humanitaria de Alto Bonito, precisamente el día 13 de julio, hecho cometido por paramilitares a escasos metros de un retén militar.

    Y no levantó su voz tampoco cuando el ex vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela, José Vicente Rangel, alertó sobre las acciones ilegales de funcionarios de la seguridad colombiana que irrumpieron clandestinamente en la tierra.

    No parecía existir la cúpula de la Iglesia cuando un grupo de militares y paramilitares llegaron a un pueblo cargando su botín: varios civiles atados, hasta que el comandante conocido como Maluco, tomó del pelo a uno de los ellos y en presencia de los otros prisioneros le clavó un cuchillo en la garganta.

    La Iglesia Católica Colombiana padece de una mudez parcial, que la convierte en cómplice desde el silencio, de la muerte por acciones violentas ejecutadas por los aparatos militar y paramilitar, como los de Guaitarilla, Cajamarca y Arauca donde han perdido las vidas de varios civiles, sin que sus muertes hayan sido debidamente esclarecidas. En agosto de 2004, en Arauca, tropas del ejército mataron a tres sindicalistas, acusados de pertenecer a grupos terroristas. Y pese a que funcionarios del gobierno encabezados por el Vicepresidente Francisco Santos dijeron que estos hombres estaban armados y se enfrentaron a la tropa, se comprobó que las víctimas no tenían relación alguna con la guerrilla y que fueron asesinados a sangre fría.

    Es muy lamentable que para la alta jerarquía eclesiástica, el problema colombiano no esté claramente definido como problema político y se obvie la tortura que se produce de manera sistemática, organizada, con total impunidad.

    Sin embargo no callaron, sino que actuaron en defensa, cuando el arzobispo católico Isaías Duarte, destapado por el “desmovilizado” jefe paramilitar Diego Murillo, se supo que fue uno de los seis ideólogos de los grupos de ultraderecha, relación entre cura y paramilitares que comenzó en 1988 en la región bananera de Urabá, donde tanta sangre inocente quedó abonando esa tierra que resistía los embates de las multinacionales.


    Y si lo hace la Iglesia, está cometiendo una terrible herejía. Tengamos en cuenta que se puede ser asesino sin disparar balas, y el premio que obtendrá por los silencios malintencionados, será siempre el repudio de quienes sin ser religiosos, no blasfemaríamos jamás el 5to. Mandamiento: No matarás…
    Calumnias conocidas del Vicepresidente de Colombia Francisco Santos contra los sindicalistas que asistieron a un foro en el ecuador, fue falso que los delegados sindicales colombianos firmaron documento alguno que comprometa la paz y la armonía social de los dos países
    Lo grave de todo esto consiste en que el incendiario y alocado discurso Álvaro Uribe Vélez y su formula vicepresidencial Pacho Santos, se convierte en una orden a los mercenarios que sirven al Estado, para que procedan contra los imputados.

    ResponderEliminar