Paramilitares siguen y hostigan a líderes de restitución de tierras de Mapiripán, Meta

Foto: Humanidad Vigente.
Por: Camilo Raigozo
30/08/2017

La ONG defensora de derechos humanos Humanidad Vigente denunció que líderes y demás miembros de la Asociación de Mujeres Desplazadas del Meta, Asomudem, continúan siendo víctimas de seguimientos, hostigamientos, estigmatizaciones y amenazas.

Asomudem está conformada por algunas víctimas de las masacres de Mapiripán realizada conjuntamente por militares y paramilitares en julio de 1997. La ONG exige al gobierno y a las demás autoridades que garanticen la vida y la integridad de estas personas y familias.

Según Humanidad Vigente, el sábado 19 de agosto de 2017, a las dos de la tarde, María Cecilia Lozano, se movilizaba con el esquema de seguridad que le fue asignado por la Unidad Nacional de Protección, por la vía que conduce del municipio de San José del Guaviare a la ciudad de Villavicencio, a pocos minutos de haber iniciado el viaje, el personal de seguridad se percató de la presencia de dos sujetos que se movilizaban en una moto RX color azul oscuro la cual no tenía placas.

Esta situación hizo que el esquema de seguridad disminuyera la velocidad del vehículo para que la moto los sobrepasara. Unos cuantos metros después los sujetos de la moto retornaron hacia San José del Guaviare.

Masacre de Mapiripán, meta, perpetrada por
militares y paramilitares en julio de 1997.
El 27 de agosto de 2017, en horas de la mañana, sujetos desconocidos ingresaron a la vivienda de una hermana del líder Juan Carlos Castro.Los sujetos se llevaron algunos objetos de valor y revolcaron la casa.

Ese mismo día, siendo las 11:30 de la noche, sujetos desconocidos intentaron ingresar a la casa del líder Juan Carlos Castro, ubicada en el barrio Hierbabuena de Villavicencio. Los desconocidos forzaron la cerradura.

A partir del 2014 en el marco de los procesos de restitución de tierras, Asomudem ha recibido amenazas por personas y grupos que se oponen a la restitución de tierras en el departamento del Meta, especialmente en el municipio de Mapiripán. Estas amenazas se incrementaron a lo largo del 2016.

El 30 de septiembre de 2016 en la oficina de la asociación se encontró un sobre con el siguiente mensaje: “Sigan reclamando tierras guerrilleros hijueputas sapos Cecilia y Juan Carlos tiene los días contados. Atentamente auc gaitanista bloque meta”.

El día 20 de Junio de 2017, días previos a la conmemoración de los 20 años de la masacre de Mapiripán, una persona que habita el municipio y cuyo nombre fue reservado para proteger a la víctima, informó a Asomudem que paramilitares habían afirmado que se encontraban preparando un atentado con explosivos en contra de la oficina de Asomudem en Villavicencio, cuyo fin consistía en que se desistiera de hacer la conmemoración de los 20 años de la masacre de Mapiripán.



El 19 de julio de 2017, en el marco de la conmemoración de los 20 años de la masacre de Mapiripán, en el trayecto San Andrés – Guarataro, la caravana en la que se desplazaban víctimas de la masacre, organizaciones acompañantes y miembros de Asomudem, fue abordada por un hombre y una mujer que se transportaban en moto, quienes grabaron con celular la caravana.

Al llegar a un restaurante llamado Tío Pepe, donde la caravana se detuvo para almorzar, los sujetos reaparecieron. Los acompañantes internacionales se dirigieron a los sujetos pero estos emprendieron la huída.


Ese mismo día en el punto Hato Candilejas salió de una trocha una persona que se movilizaba en una moto. El sujeto quiso ingresar a la caravana detrás del carro asignado por la UNP a María Cecilia Lozano.

La reacción inmediata del esquema de seguridad impidió que el desconocido se acercara al vehículo en que se transportaba Lozano. Ante esta situación el sujeto se apartó de la carretera cogiendo monte adentro. Más adelante la caravana se encontró el Ejército.