El delincuente Andrés Felipe Arias, alias “uribito”, busca pescar en río revuelto

Por: Camilo Raigozo
24/08/2017

El delincuente de la pandilla de Uribe, Andrés Felipe Arias, alias “uribito”, quien se encuentra prófugo de la justicia colombiana en Estados Unidos, busca dilatar más el proceso de extradición al país para que pague por sus fechorías.

En efecto, el abogado defensor de “uribito”, aprovechando el escándalo de corrupción en la Corte Suprema de Justicia solicitó dos meses más de tiempo a la audiencia prevista a realizarse el próximo 28 de septiembre en las cortes de Estados Unidos con el fin de dilatar su inminente extradición.

La defensa del uribista pura sangre, a quien Uribe señaló de ser su propia versión mejorada, argumenta que necesita ese tiempo para analizar el nuevo escenario jurídico, luego del escabroso escándalo por presuntos sobornos en el que están inmersos varios magistrados, entre estos Leonidas Bustos.

La decisión de aplazar o no la audiencia de extradición del peligroso sujeto está en manos del Juez John O’Sullivan, quien lleva el caso.

Arias se fugó tras la orden de captura en su contra proferida por la Corte Suprema de Justicia en 2014, quien lo condenó a 17 años y cinco meses de cárcel por haberlo encontrado culpable de los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros y celebración de contratos por fuera de la ley. 

Las acciones delictivas fueron cometidas por Arias cuando ejercía el cargo de ministro de Agricultura, nombrado por su secuaz Álvaro Uribe Vélez, cuyo gobierno es calificado como un gobierno de delincuentes.

Alias “Uribito” y su jefe, Álvaro Uribe, también estarían implicados en el escándalo de corrupción de Odebrecht, ya que hay pistas y testimonios que así lo señalan. 

Incluso hay fotografías y videos en las que los dos bandidos aparecen en reuniones con empresarios de la multinacional, por lo que tendrán que explicarle a la justicia esas andanzas.




Según los delincuentes Oto Bula y Federico Gaviria, quien se declaró culpable ante la justicia, Arias, a través de un testaferro, presuntamente tendría contrato y recibía dinero periódicamente de Odebrecht. Esas investigaciones están en manos de la justicia.