miércoles, abril 25, 2007

El Ejército asesinó a dos campesinos en Arauca
Ya son 13 las ejecusiones extrajudiciales en lo que va corrido del año
Por Camilo Raigozo

La Fundación de Derechos Humanos “Joel Sierra”, denunció ante la opinión pública nacional e internacional, a través de la Red de Organizaciones no gubernamentales Defensoras de los Derechos Humanos del orden nacional e internacional, los siguientes hechos:

El pasado día 16 de abril, fueron asesinado Luis Guillermo Robayo Mora, de 25 años y su hermano, Rubén Dario Avendaño Mora, de 14 años, por miembros del ejército al parecer adscritos al grupo Gaula, en la zona rural de Hato Corozal (Casanare). Las víctimas eran campesinos oriundos de la vereda La Colorada, del Sector Agua Blanca, del municipio de Sácama, departamento de Casanare y habían salido el día 14 de abril, con el ánimo de comprar un ganado en Paz de Ariporo.

El 20 de abril, en la vereda Laureles Uno, del municipio de Tame, fueron asesinados Alirio Carrillo Durán de 55 años y Jaime Elías Leal, de 63 años, por miembros del Ejército Nacional adscritos a la Brigada Móvil 5. Estos campesinos, en compañía de otros tres, habían sido obligados por parte de uno de los grupos armados de oposición que operan en la región, a recoger un cadáver de uno de los subversivos que había sido abatido el día anterior en enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla.

Cuando los campesinos se trasladaban a pie con el cadáver en mención, fueron atacados indiscriminadamente por el Ejército que se encontraba en el sitio a lado y lado del camino. Además llegaron helicópteros que desde el aire hicieron disparos indiscriminados. En estos hechos también resultó herido Bernabé Flórez Leal, quien se encontraba trabajando cerca al lugar de los ametrallamientos aéreos.

El ejército traslado los cadáveres de los dos campesinos y el del subversivo muerto en combate, en los helicópteros hasta Arauca capital. Los familiares de los dos campesinos asesinados, recibieron malos tratos e insultos por parte del ejército cuando se acercaron a preguntar por sus seres queridos. Les dijeron que no eran unos ancianos campesinos si no que eran miembros de las guerrillas.

Los pobladores del sector, lo mismo que todos los familiares han expresado públicamente que las dos personas asesinadas por el Ejército no pertenecían a ningún grupo armado y que eran humildes trabajadores que gozaban de gran reconocimiento en su comunidad.

Con estos dos crímenes, suman ya 13 las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por tropas del Ejército colombiano en lo que va corrido del presente año. “El gobierno nacional y los organismos de justicia y control, no han escuchado nuestras denuncias públicas, de que estas ejecuciones no son hechos aislados sino de una macabra estrategia del Estado tendiente a sembrar el terror y la desesperación en la región”, le dijo la comunidad afectada a la ONG defensora de los derechos humanos.
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